Cualkier Guayaba, el nacimiento de un colectivo de circo desde ADENTRO

¿Qué pasa cuando le ponemos atención a nuestro interior? ¿Qué mochila cargamos? ¿Cómo nos mostramos?

 

ADENTRO es la historia del colectivo Cualkier Guayaba (con “K”). Una pieza escénica contenida por acrobacias, danza, teatro, clown y manipulación de objetos. Una metáfora, una forma de expresión que representa todas las etapas que Kellyns, Alejandra, Cecilia y Diego tuvieron que vivir después de haber dicho “sí” al compromiso de dedicar una parte de su vida a hacer circo.

Cualkier Guayaba, tienen un año de haberse conformado, pero dentro y fuera del circo, sus vivencias, oportunidades y fortalezas los han consolidado tanto como un grupo de más tiempo.

Ya se habían presentado en el Encuentro Internacional de Circo 2016 en el mes de Septiembre, y los días 16 y 17 de octubre se dio la oportunidad  de presentar su obra, en el Teatro Florencio Sánchez en El Cerro.

Adentro, es una pieza escénica construida con base a distintos lenguajes y herramientas de un colectivo dispar. Partimos de lo que ya tenemos, usamos y transformamos lo que somos y lo que habita en nosotros.

La nariz roja

La historia gira en torno a Amarella. Ella es una clown que carga con una mochila pesada llena de objetos, historias, miedos, complejos y un pare de contar que apenas le permite moverse.

Es la que da el nacimiento a las Guayabas, la que teme, acepta, cuida, mima, abraza y fortalece. Amarella es la vida implícita que surge en medio de un grupo de personas que deciden hacer lo que aman, es quien lleva los problemas, las virtudes, las derrotas, las peleas y las celebraciones.

Ella es la historia de los personajes. Los personajes son ella misma.

“Entrega, confianza y disfrute”

El nacimiento

“Agradecemos apagar todos sus teléfonos celulares en consideración con los artistas que se van a presentar”.

Silencio.

Amarella sale al escenario arrastrando muebles, sillas y mesas cargadas a sus espaldas. Da tres vueltas en círculo sin rumbo fijo. En paralelo, seis personas salen envueltas en una tela que simula una placenta, todos se están gestando, preparándose para salir. El escenario era el útero. Amarella era el escenario.

Los músicos son los primeros en abrirse paso y salir al mundo exterior dejando atrás una tela de tul que los cubría.

Solo quedan las Guayabas dentro de la placenta. Amarela siente los síntomas de parto, respira, pare a uno. Siente ganas de defecar, defeca a otro.  Siente ganas de vomitar, vomita al último.

El tul, siempre presente.

Y así nació Cualkier Guayaba.

Fue la escena más difícil de ensayar, ¿Cómo voy a dar a luz a alguien que ya nació? ¿Cómo lo hago si no lo quiero hacer?… Porque es una persona distinta con defectos y virtudes, no estaba preparada para parirlos. Pero al final, el grupo tuvo que aprender a vivir eso, porque todos esos partos, cagadas y vómitos fueron los que nos hicieron crecer. Comentó Kellyns.

Los rostros de los recién nacidos están cubiertos por un velo negro. No son nadie y son todos, no se identifica quién es quién, no se revela la identidad.

Igualdad.

Pasión

Se pone la piel de gallina. Es hora de tender los trapos a la luz.

En el escenario, la figura Diego y Cecilia están preparadas para entrar… Ella se queda en la base, él se para sobre sus hombros, ahora Diego mide 3 metros de altura. La tela que antes formaba una placenta es una sábana que Diego está colgando en una cuerda a +3 metros de distancia del suelo. La tela es tan larga que no se ven los pies, solo su cabeza. Así que sus movimientos de “caminar”se ven naturales ante el espectador. Es un gigante.

Cuando colocó la última pinza de madera, las luces se apagan completamente.

Una luz rosa se enciende de frente a la audiencia y las figuras de Diego y Cecilia resaltan a contraluz. Los músicos se trasladan a melodías melo-dramáticas y la danza acrobática comienza la búsqueda de los cuerpos, el desafío a la gravedad, el equilibrio y el rechazo.

La búsqueda del amor y la presencia del miedo.

Somos reflejo

Alejandra y Cecilia salen a escena. El espejo de Amarella ahora está en el medio del escenario, ellas se paran una frente a la otra, ambas con un velo de tul negro que les tapa la cara y el cabello, tienen el mismo traje y desde lejos pareciera que también tienen la misa estatura.

Sus movimientos van coordinados, ambas se mueven al mismo tiempo, de la misma forma, en sincronía. Se mimetizan, se transforman en una sola… No hay diferencias.

Bajan del techo un trapecio y un aro, la música comienza a ser mucho más rápida, la iluminación pasó de ser tenue y de colores cálidos al blanco y negro, ahora cada una se destaca con sus movimientos y enganches acrobáticos, tienen un espacio para expresarse, la luz ilumina las escenas, una primero, la otra después.

Cada vez que una es destacada por la luz, va dejando al descubierto un rasgo que las caracteriza, entonces los cabellos se sueltan, los velos se desatan, la remera manga larga se saca y al final, a pesar de las diferencias, ellas siguen siendo una sola, esta vez por sus movimientos sincronizados.

Son distintas, pero son reflejo.

Autoestima

El té está servido. La instancia ahora es compartida con Diego. Amarella,se ilusiona, le mima, le regala una nariz de payaso y se la pone. Quiere que él también se sienta como ella, se busca la empatía.

Mientras está sentado en la mesa, Diego aprovecha las distracciones de Amarella y, con la cuerda lisa, él sube y baja, la confunde, ella no entiende cómo el aparece y desaparece.

Le gusta él. Lo quiere. La mueve.

¿Será que la conquista es para el chico de la cuerda lisa, o para ella misma?

Ego y perdón

Llegan los papeles, las formalidades, las cartas y los enfrentamientos. Justo cuando Amarella estaba preparada para firmar un papel, Alejandra la molesta balanceándose de un lado a otro colgada en un arné.

Amarella, mientras más se mueve para evitar el contacto, más llama a la molestia de Alejandra. Hay miradas de tensión, miedo y hasta un poco de envidia entre ellas, porque una no puede ser como la otra.

Ale, le quita el papel a Amarella y revuelve la carta en con un montón de otros papeles que ya tenía y tira todo al piso.

Llovían papeles.

¡Desastre! ¡Pérdida!

Amarella se enfurece, se frustra, y se prepara para enfrentarla, pero Alejandra es más rápida, está casi volando en el aéreo. Amarella se prepara para atacar, Alejandra va hacia ella a su encuentro y justo antes del primer encontronazo… ¡HAAAAAAA! Gritó Amarella muerta de miedo cuando ya Ale, la tenía sujetada y ambas volaban.

El miedo se fue transformando y la diversión ganó terreno. La pelea y los rencores también y ahora solo les queda la diversión de sentir juntas el viento en la cara.

¿Se siente bien volar, no? ¿Se siente bien ponerse en los zapatos del otro, no?

En un momento, las idas y vueltas volando por el escenario se han convertido en un juego para ambas. Se dan cuenta que juntas, es mucho más divertido.

De repente, Ale se detiene y saca de su camiseta el sobre aquel que le había quitado a Amarella. Lo alisa de las arrugas y trata de dejarlo lo más presentable posible. Amarella recibe y retribuye el gesto colocando el sobre en el corazón mientras esboza una sonrisa.

Arreglar el caos

Es tiempo de organizar el caos, y qué mejor forma de hacerlo que desde la diversión. Diego, sale a escena con un hula hula rojo, Alejandra se suma al juego y comienzan los trucos: el hula hula pasa por sus cuellos, la cintura, las piernas, y brazos. El juego de perspectiva ilusiona a los asistentes, parece que el objeto fuera una extensión de su cuerpo.

Mientras ellos bailan con el hula hula, Amarella limpia y recoge todo el caos que dejó el encuentro pasado. Hay muchos papeles en el suelo y ella detesta el desorden, pero la música tropical la hace disfrutar del proceso y de goza todo bailando a ritmo caribeño.

Aceptar los errores y repararlos entre todos. Así es como funciona.


Silencio. Un mantra comienza a sonar.

Amarella, sale a escena con inciensos, una foto de lo que parecía un maestro yogui con nariz de payaso y mat de yoga en mano. Preparada para estirar y darle un espacio al cuerpo.

Lo que no se esperaba es que este ritual no lo iba a hacer sola.


Caminar juntos

Comienza a hacer movimientos de yoga (torpes) y con cada uno, se va sumando un integrante de las Guayabas al ritual, repitiendo sus pasos, sus movimientos del cuerpo, sus respiraciones y sonidos. Al principio, Amarella tuvo miedo, pero cuando se dio cuenta de que podía hacer sus cosas junto al resto del equipo, se sintió  sostenida.

Comienzan las Guayabas al fin a caminar juntas. Ya pasó lo peor, ya se siente la armonía, se huele el incienso en la casa y el público comienza a reírse.


Amarella recoge su mat, el incienso se queda a un lado de los músicos, le hace reverencia a su maestro yogui payaso y dos cuerdas lisas salen del techo del escenario. Se va al espejo y la tela de tul aparece de nuevo a escena.

Ata su cabello con la tela. Al fondo, las Guayabas se comienzan a cubrir completamente con la misma tela.

Soltar

La placenta que los cubría al principio, se transforma en una gran bola de tul que entrelaza a cada uno de los integrantes de Cualkier Guayaba. Diego, Alejandra y Cecilia a medida que se va destapando de la tela, se suben a las cuerdas y comienzan a hacer acrobacias.

Comienzan uno a uno, al principio haciendo movimientos sincronizados con el compañero de la otra cuerda, y haciendo unos trucos que, en caso de que un@ no esté preparad@, dejan de manifiesto la ansiedad entre el miedo de que caigan y el agradecimiento de seguir observando su talento.

Amarella, aquella del principio, ahora se resume a entender, comprender y soltar, a ser parte del otro. Todos están conectados, ahora todos caminan de la mano.


Felices de haber terminado, se presentan ante el público que entre aplausos y silbidos ahora están de pie gritando ¡Bravo! Las Guayabas están contentas, la sonrisa la tienen de oreja a oreja, es la primera vez que presentan su show en un teatro.

Después de unas palmadas en las nalgas y un par de abrazos entre ellos, se escuchó el gritito “¡ahora sí!” y todos bajaron con los brazos abiertos para saludar a sus amigos y conocidos de que estaban en el lugar.

Ya tienen un año trabajando juntos: nacieron, se apasionaron, se quisieron, se llenaron de ego, pelearon, se perdieron, disfrutaron, trabajaron, recogieron el desastre, se pusieron en los zapatos del otro y empezaron a caminar juntos.

Sobre Cualkier Guayaba

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Somos un grupo multidisciplinario de artistas independientes, que convergen para generar un espacio de creación que tiene como objetivo encuentros, espectáculos de calle, teatro y otros espacios no convencionales. Buscamos acercar a la población las posibilidades infinitas que brindan las herramientas con las que venimos trabajando a lo largo de los años. Por sobre todas las cosas queremos tomar en cuenta la inclusión de las nuevas generaciones.

¿Quiénes somos?

Cecilia Argenzio Abella
Ale Malvarez
Diego Estradet
Kellyns Herrera

Nota personal de Sinay, como el monte

Cuando ofrecí para hacer una nota sobre la presentación de ADENTRO, no sabía a lo que me estaba enfrentando. No sabía que era una obra compleja, con una historia muy fuerte detrás y llena de sentimientos, no sabía que lo iba a entender todo y que debía escribir desde una intimidad. No sabía.

Sabía lo que presentaba cada persona del colectivo, entendía bien los procesos, lo viví siempre de manera indirecta. Supe el trabajo que les costó hacerse entender, escucharse, hacer cosas cada quien a su forma y tratar de llegar a un mismo objetivo.

Nunca confié en el circo, siempre lo vi con mirada crítica destructiva y hippie. No tuve a nadie a mi alrededor que me diera otro punto de vista, así que crecí con eso. Pero desde que los conocí y me ofrecieron (recuerdo muy bien) asistir a su primera presentación, quebraron mi vieja mirada del circo y reconstruyeron algo hermoso: hacer circo es un trabajo. Requiere de tiempo, energía, constancia, detalles y amor.

Cualkier Guayaba tiene todo eso y más. Es un grupo que lo da todo. Así se vayan a “hippiar” un mes a Brasil, tienen todo preparado, tienen materiales, herramientas, vestuario, habilidades… Es su trabajo.

Me disculpo públicamente por haber pensado tan mal en mi adolescencia sobre el circo, agradezco a este colectivo por la confianza de poner su voz y su trabajo en mis letras.

 

Lo que vio Artigas el día de la Marcha por la Diversidad 2016

Artigas, es un personaje polémico de Uruguay. Algunos lo celebran como el prócer, el héroe; otros lo ven como el traidor o como el invento ante la ausencia de un mártir propio; como el tipo que tuvo relaciones con su prima, o como un departamento de Uruguay.

Sea lo que sea, la imagen de este personaje está inmortalizada en el Centro de la Plaza Independencia de Montevideo. Ahí se puede ver cabalgando valiente, con pinta de prócer (ya saben, uniforme, capa, todo eso) con la vista y el cuerpo en sentido este, dando inicio a la Avenida 18 de Julio (¿o es el final?).

Debajo de él, su mausoleo. Un lugar medio oculto que guarda las cenizas de los restos de lo que algún día fue. Dice la leyenda que en realidad sus cenizas no están, que se quedaron por ahí en una embarcación. Otros dicen que esas cenizas no son de él, puesto que sus huesos fueron sacados de una fosa común.

Pero esa es otra historia.

Lo importante, es que el pasado 30 de septiembre, Artigas fue testigo de una de las movilizaciones más importantes de la ciudad: La Marcha por la Diversidad.

Así lo vivió.

***

El día estuvo movido,Colectivo Ovejas Negras, Mujeres en el Horno, Mizangas Mujeres Afrodescendientes, Proderechos, la Unión Trans del Uruguay, el Área Académica Queer, la Red Uruguaya de Jóvenes y Adolescentes Positivos, Llamale H Uruguay y Multimostro Colectivo, fueron algunos de los encargados de este despliegue histórico y cómplices de transformar la Av. 18 de Julio con pancartas, colores del arcoiris, carteles, frases, cámaras, pintura, avisos, producción, etc.

A mis faldas (hablando de diversidad) montaron carpas de colores y una tarima que quedó justo en las patas del caballo. Desde acá solo daba para observar los techos de colores, y las cabecitas de los transeúntes. Estaba frío el día, así que la mayoría-en principio- iban abrigados, con termo y mate en la mano, tranqui.

Pero, a partir de las 5pm comenzaron a aparecer pelucas, tu tus, vestidos, tacos altos, pinturas, banderas, flores, música de fondo, caricaturistas y hasta un par de minas que iban de bodypaiting (que, por cierto, me daba frío de solo verlas).

También había muchos trans con vestidos que dejaban al descubierto nalgas voluptuosas, tangas, piel, cuerpo, pelo y extremidades.

Escuché la historia de una chica que vendía ilustraciones, cada una con una historia. Me llamó la atención una sobre tres hermanas: una simbolizaba la imposibilidad de hablar y mostrarse, otra era la que plantaba las manos y pisaba firme, y la última, era la iluminada. Me hubiese gustado escuchar otras historias, como la que nombró de la mujer que contemplaba su aborto, o la que idealizaba, pero empezaron a hablar por el altavoz y mi atención cambió de rumbo.

Soy Drag Queen, es mi primera vez en escena, así que muero de nerviossss

La Drag estaba de espaldas a mí, así que solo pude ver sus las nalgas moviéndose de un lado a otro entre esas piernas montadas sobre tacos a gran escala, al menos puedo afirmar que se movía y cantaba bien. Dos chicas se juntaron a pintar un cuadro en vivo al ritmo de la música, no pude ver el resultado, pero sí pude ver centenas de personas apreciando, aplaudiendo, gritando.

Nila Cohen, también estaba por ahí con un megáfono, un vestido con corset, un tu tu, y una peluca verde… ¡QUÉ VIVA EL AMOR CHIQUILINES! gritaba por el megáfono que tenía.

Me llamo Nila Cohen, pero mis amigas me llaman “Ni la cogen”. No le digas a nadie. Es secreto.

A pesar del día gris, nada detuvo las fotos la sesión de fotos con las cuatro vedettes que estaban junto a comando de sonido. Nada detuvo a los dos señores que cargaban una pancarta “Mi hijo es hétero, pero igual lo queremos”, nada frenó el recital, nada frenó la asistencia progresiva de personas. Mientras más de noche, más personas.

Muero por las polleras.

(…) y hay una culpa en las polleras,

y es que entre ellas, también se crían machitos.

Soy puto, bien puto, increíblemente puto.

Soy la negra del bigote con pollera, la que tiene pelo en las tetas.

(…) Está lindo chuparnos todo entre todos 

Yo nunca vi tanto amor junto, ni siquiera en mí mismo cuando creía en la unión de Río de la Plata.

Inexplicable la cantidad de personas que había besándose, abrazándose, lanzándose besos, dándose las manos, escuchando, respetando, andando hombro a hombro, o al descubierto, o con ojos bizcos de tanto observar lo “no común”.

Nunca vi yo en este suelo sureño tantas personas defendiendo un concepto: diversidad. Nunca vi yo tanto orgullo por lo diferente, por lo igual o por lo que existe.

Como dijo la nena del tambor Somos este río enorme que nos une, no dejemos que nos desunan.

***

A la noche, ya se podía ver el verdadero trabajo: toda la Av. 18 de Julio maquillada. Maquillada de igualdad, de diversidad. Cada poste vestido con un color de la bandera LGBT, abrillantaba ese “Montevideo gris” e iluminaba con la energía de todas las personas que no fueron escuchadas, que se reprimieron y fueron reprimidas, de los que alguna vez tuvieron miedo, y de los que nunca tuvieron y tuvieron fuerza para movilizar todo un país.

Caían esas luces como agua fresca para despejar el cuerpo y la mente de los machistas, racistas, homofóbicos, antisociales y cualquier persona que promueva el odio.

La primera carroza salió a eso de las 8pm. A quién le importa lo que yo haga, a quién le importa lo que yo diga, de Gloria Trevi a todo dar. Desde acá divisaba las miles de banderas, banderitas, flores, corazones en la mejilla, pelucas, carcajadas, cajas de vino, botellas de cerveza, cuerpos saltarines, equipo de seguridad a los lados de la camioneta.

Escuché también algunas expresiones “Bo, ta tremendo”, “tremenda fiesta/marcha/movilización”, “¿y vos no vas a venir?” “¿Te vas a perder esto?” “¡Qué viva el amor!”

Desde esta altura, la movida era imponente. Entre música, tragos y otras cosas, la defensa por el concepto de diversidad, acabó en diversión y un momento de felicidad, una demostración de hay una mayoría que quiere un cambio social profundo, una transformación, una nueva forma de ver a las personas.

Ya no tengo más por qué luchar. Este país se las arregla solo. Cierro los ojos, me despido y continúo inmortalizado con el corazón de 65 mil personas latiendo en un mismo ideal de vida.

 

APACHE: EL HOMBRE Y EL NIÑO DETRÁS DEL REFERENTE DE HIP HOP VENEZOLANO

Los videos de Youtube se disipan, la máscara de artista se borra, la distancia entre los famosos y los mortales se acorta, el hip hop venezolano tiñe de azul caribe el frío de Montevideo, y se junta con el evento de amor y aceptación más grande de la ciudad: la Marcha por la Diversidad.
El amor mueve, transforma, hace vibrar, da esperanza, acredita, acepta, observa, es libre y diverso. Es el abrazo a todos los valores.

Larry, prende inciensos y palos santos en el ensayo de su show. Va despacio, piensa, observa. De vez en cuando detiene sus movimientos y se puede apreciar cómo se toma el tiempo para pensar cada cosa. No hay prisas, no hay malos tratos, hay tiempo, hay despreocupación entre las preocupaciones.

Entre la sencillez de Montevideo, su vestimenta, sus tatuajes, negritud, equipo y su esposa dan a entender a leguas que vienen de lejos, pero pocos saben de dónde.

La entrevista está pautada en el bar Buena Costumbre de Bv. España. Ellos iban en taxi, yo me adelanté en bici para más o menos llegar al mismo tiempo. El auto gana. Y para cuando llegué, ellos acaban de descubrir que habían dejado los equipos en el taxi.

¡A correr!

la adrenalina venezolana se siente. Corretean todos los taxis, llaman al 141, no cae, vuelven a llamar, no cae. No encuentran al tipo.

Agatha, esposa de Apache, me dice: “el tipo no atiende, seguro se llevó todos los equipos, me siento culpable, yo también me olvidé. Cinco personas en el auto y todos nos olvidamos”

“Confiemos que no se va a fugar. Seguro lo están tratando de ubicar, tranquila, el tipo va a volver”

La tensión debió durar otros 5 minutos, justo cuando Psycho y mctemático iban camino a la estación de policía más cercana, el taxista los vió y exclamó ¡Dejaron sus cosas acá!

Punto para Uruguay.

***

Entre tanto esperaban la pizza para comer, Apache me dice ¿Quieres aprovechar de hacer la entrevista?

¿No quieres comer primero?, le digo.

No vale, vamos a hacerla de una vez.

Saco mi libreta:

-Hablemos de la transformación… ¿Qué es la transformación para ti?

¡Verga! (no es la misma que en Uruguay. Es una expresión venezolana que quiere decir ¡PA!)

Existen varios tipos de transformaciones pues… En mi caso, está la transformación espiritual que es la que he tenido a gran escala. También está la transformación musical, y bueno, dentro de ella la evolución, porque de una u otra forma me ha tocado evolucionar y cuando esta se presenta, la aprovecho. Evoluciono y me transformo.

¿Qué cosas te han transformado?

Ser padre es la mayor transformación que tuve, tanto interna como externa.

Hacer yoga también transformó mi vida. Llevo practicando desde hace 6 años y eso me ayudó a adentrarme más en el plano espiritual, que antes no lo tenía en cuenta. Me aportó muchísimo en mi carrera. La gente cree que porque eres artista y tal, todo lo tienes fácil… No es así.

Aprendí a meditar, a trabajar mejor la respiración, a cuidar mi templo, mi cuerpo. También aprendí a trabajar con Reiki, que es la sanación a través de la imposición de manos. Aprendí energía Chi/Qi, en fin.

Todo ese acercamiento espiritual fue lo que me ayudó a transformar mi vida personal, musical, laboral.

¿Cómo era Apache de niño?

Estudioso y respetuoso con mis padres. La familia.

Jugaba al llanero solitario. Pedía de regalo las pistolitas de vaquero para jugar. Practiqué béisbol gracias a mi padre.

Las fechas: carnavales, diciembre, semana santa… porque nos íbamos -vamos- a la costas zuliana donde están los pueblos de Bobure, Caja seca, San Antonio, de donde es mi mamá. O si no, nos íbamos a casa de la familia de mi papá en Barlovento. Tengo esa mezcolanza.

¿Que llevas ahora de ese niño?

Crecí con los tambores, con la música en la sangre. Mi papá es salsero. La música me mueve.

Llevo a mi familia, el respeto y la disciplina dondequiera que vaya. Soy obsesionado por el orden por culpa de mi mamá.

Mira, veo esto así y hago esto…

Comienza a mover las cosas de la mesa, los manteles derechitos con respecto a la mesa, la botella de cerveza a mi derecha, su vaso de agua a la izquierda, la vela que nos alumbraba en el centro, la movió hacia un lado -así, para que no nos estorbe-.Ve la otra mesa, “y esto que está aquí, va… Así” dice alineando el pañito de mesa de al lado.

¿Qué te daba miedo de niño?

Que me dejaran solo. A los perros, a las películas de terror… Pero ya pasó, porque ahora tengo perros y me encantan las películas de terror -se ríe -.

¿A qué le tienes miedo ahora?

A la soledad. Cuando me separé de mi esposa y mi hija sentía que me faltaba una pieza, pero fue necesario. Tenía que trabajar en otras cosas.

Pero, creo que más que miedo, son otras cosas… Aprendizaje.

Hablando de tu hija y esposa, siempre tienes a las figuras femeninas bien presentes en tus videos, en tus letras ¿Qué simboliza?

Me crié entre mujeres. Me cuidó mi hermana, me criaron mis tías y como que siempre estuve rodeado de mujeres. Y bueno, después tuve una hija, niña.

En este nuevo disco tenemos un par de canciones en homenaje, uno junto a otro artista colombiano que se llama Stan, e hicimos otro tema que se llama “bonitos sentimientos” con el Pollo Brito. Siempre le rindo tributo a la mujer, siento que le debemos mucho a ustedes.

¿Cómo eran los sonidos de tu infancia?

Salsa, tambores, el sonido de la lluvia, el sonido de las hojas de los árboles moviéndose con la brisa, el sonido de los pajaritos. Siempre conexión con mi bella naturaleza, siempre me ha gustado.

Me gusta estirarme, acostarme, sentir la madre tierra.

Habla pausado, tranquilo. Se toma su tiempo. Respira, piensa.

¿Qué te atrapó de la música?

“El pum, pum, pum”, dice moviendo las manos al ritmo de la canción que suena de fondo. Eso que tiene el hip hop. Los ritmos.

Cuando mi vecino me llevó a Los Próceres y comencé a adentrarme en ese mundo fue como que ¡Waao! ¿Dónde estaba esto vale? ¿Por qué yo no sabía?

Y cuando empecé a hacer rap, mis padres no estaban muy convencidos con, pero al año cuando estaba en Cuarto Poder y vieron que nos estaban llamando para comerciales de TV, novelas y tal, cambiaron de parecer.

¿Tu playlist de niño?

Escuchaba merengue y burda (mucho) de vallenato. Nos íbamos pa’ Valencia y hacíamos tremenda rumbas con un vecino que era dominicano. Siempre me crié con música alrededor.

En el barrio también se escucha mucha champeta.

Y de más grande escucho más reggae, me gusta también Alicia Keys, Lauryn Hill…

¿Cuál es el aporte que tienes para enriquecer el género en Venezuela?

LLevar alegría y bombo ahí en mis temas.

(Suspira)

Llevar motivación… Alguna señal de esperanza… Y que esa esperanza de fuerza también.

Soy vocero de mi barrio y trato de llevar esa realidad de que vivo en el barrio a todas las demás partes de mi país y demostrarles que coye, aunque suene trillado, sí se puede.

Hay personas que me ven como ejemplo en la cultura, hemos abierto un camino para músicos que vienen después de nosotros… Y me hace sentir orgulloso que me tomen como referente en el género, de ahí me agarró para seguir plasmando y marcando mensajes.

Y buscar, siempre. Trato de rescatar los valores, los detalles que, aunque a veces lo veamos como si fuera cualquier cosa, importan. Y traer de vuelta ese “buen ciudadano” en mis letras.

¿Cómo te describirías ante una persona que no te conoce?

Una persona sencilla, pasiva, observadora, paciente. Una persona que comete errores y que trata de aprender de ellos, a pesar de que a veces los vuelva a cometer.

Alegre, casero, familiar, melómano.

¿Y si tú fueras tu fan, qué dirías de él -o de ti-?

Tendría que escuchar al fan primero.

¿Qué es Venezuela para ti?

Mi casa.

¿Y las Minas City?

¡Nahhh! Las Minas es ¡imagínate!, mi cueva.

Si fueras un cantante venezolano…

Sería Oscar D’ León.

Llega la pizzeta, la especialidad de Buena Costumbres -buen provecho man dice para su equipo, buen provecho mami-.

¿Te sentiste frustrado alguna vez? ¿Cómo lo afrontaste?

Cuando estaba separado de mi esposa. Y lo resolví bajando el orgullo.

Me dije: “deja tu ego y tu orgullo y anda pa’llá”

Debe ser difícil dejar el orgulloso cuando eres artista…

¡Sí!, por eso digo que lo espiritual fue lo que me ayudó a ver todas esas cosas. La humildad por delante. Siempre una sola cara.

¿Qué es ser negro para ti?

Para mí, lo es todo. Ser negro es lo mejor que me ha pasado en la vida.

¿Sufriste de racismo en Venezuela?

Bueno, en la escuela me decían “Cirilo, negro mojino…” Los típicos insultos.

Maltripeaba (la pasaba mal), pero tampoco fue que sufrí. Ahí uno se inventaba también otras cosas.

¿Tu primer viaje de la vida?

Con Cuarto Poder a Cuba.

Me acuerdo que cuando llegamos, la ciudad estaba como gris. Pero lo que más me sorprendió fue el festival de La Habana, cuando vi como 5 mil negros ahí escuchándonos sin emitir un gesto cuando cantábamos. Ellos estaban adelantados a todo lo que estábamos cantando, son super cultos, estaban muy avanzados para el momento. De hecho, cuando volvimos a Venezuela tuvimos que cambiar tooodo el disco que íbamos a sacar y creamos “Sin afinar mucho”.

¿Probaste mate?

Sí, en chile.

Eso no es mate…

Pero era mate argentino…

Eso tampoco es mate -digo riendo-

Bueno, Uruguayo aún no.

***

Ya en el Centro Cultural Tractatus, la expectativa por el show de Apache iba en aumento.

Aquí somos los que somos y aquí estamos los que estamos, cuando yo diga Las Minas, ustedes dicen Welcome. Las Minas-welcome-Las Minas -Welcome.

Comienza el show con “Pónmela en el aire”. El espíritu de Canserbero revive a través de la energía que Apache transmite, su voz quedó en la tecnología, la piel se pone de gallina y alguien comenta “¡Marica! qué fuerte que la voz de Can quede de fondo”

No podía faltar el incienso a un costado de la tarima, la espiritualidad de Apache te salta en la cara, de transporta y te transmite. Hay un concepto de armonía que te recuerda que “va a estar todo bien”.

Agatha, le hace el coro, cantan a dúo, se miran, se brillantean los ojos, se gozan. Ella era bailarina, así que no puede evitar que se le bambolee el cuerpo con el bajo “pum, pum” de Apache.

Hay banderas de Venezuela, gente que nunca lo vió pero fue porque quiere apoyar, hay otros que son fanáticos desde siempre.

Apache canta, habla con la gente, les agarra el celular y se graba él mismo, les canta a los amigos, deja que el equipo de presente, da espacios, va sin prisa, piensa, tiene tiempo. Salta, hace que el público salte con él, hace silencios, pausa, piensa de nuevo… Matemático suelta la pista y vuelve con todo.

Hace honor a Can, hace honor a su hija, a su esposa, a su equipo a sus amigos, y a Venezuela.

“Tenemos que rescatar los valores y llevar lo mejor que tenemos a todos los rincones del mundo”, dijo para terminar.

Así se gozó hasta las 4:30am. Que se fue de tarima directo para Mar del Plata, Argentina… Donde estaría tocando esa misma noche.

¡Que viva el amor!

 

Imagen portada: Apache en Tractatus – Viernes 30 de Setiembre 2016 – Fotos: Jero López

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CreativeMornings Montevideo| ¿Dónde está el conejo? Y otros trucos

¿Qué es magia? ¿Existe? ¿Dónde la buscamos? ¿Quién podría hablar de magia en MVD?

Estas eran algunas de las preguntas que nos rondaban en la cabeza cuando comenzamos a pensar en la Magia de Montevideo. También aparecieron otras más técnicas, como ¿qué tipo de magia podríamos mostrar? ¿Quién podría ser inspirador? ¿Qué trabajos hace “x” persona que pueda ser interesante?

Y entonces, ¡puff! Se nos prendió el bombillo de las ideas.

***

Magia y Montevideo se corresponden. No existe una sin la otra, son dependientes.

Montevideo, es un lugar que te susurra al oído, que te acaricia, que te suspira, te respira y no se molesta cuando le pides un tiempo. Es una ciudad que te habita, te toca, te mueve, te siente.

Es un espacio que te hace el amor en cada rincón. A diferencia de otros lugares donde normalmente eres tu quien marca el paso, esta ciudad es quien lleva la batuta.

Cómo no rendirse a sus pies, si con cada movimiento quedas expuesto ante la sorpresa: Un paso y la rambla se muestra como un cuadro de acrílico saturado con cielo celeste y sol radiante,
otro paso y el sol se pone, el río que antes reflejaba el azul del cielo, se mancha de violetas, verdes, amarillos, naranjas y otros inifitos tonos que conforman el atardecer.
Una calle muestra un camino de árboles que casi conforman un tunel natural,
La cuerda de tambores ya te hace temblar el cuerpo,
Te cruzas con un desconocido que te ofrece un mate,
Sientes el pasto fresco entre los dedos de tus pies que, sin darte cuenta, ahora están delcalzos,
Ahora, el pasto se transforma en arena, estás en la playa.
Te vas pedaleando sin miedo por la Av. 18 de Julio,
Escuchas un canto, ves un grupo de muchas personas reunidas en círculo, una murga.
Te hablas,”estoy pedaleando por la avenida más importante de Montevideo, la más transitada, en pleno centro, sin ciclovía ¿y me da tiempo de ver a un lado y reconocer un grupo de murga? ¡PA!”
Te están tocando vocina ¡despiertas!
Te da calor, te quitas la remera. Te da frío, te pones un buzo. Te da calor de nuevo, sudas ¡no entiendes!
Te vas por la Rambla… ¡Ahí está el maravilloso cuadro, de nuevo!
Con cada pedaleada una bocanada de los aires más puros del mundo, con cada bocanada de aire, una emoción nueva se genera, con cada emoción, un paisaje; con cada paisaje, una ciudad. Y a todas estas, sigues en Montevideo.

Es inevitable. Porque mientras caminas, la ciudad se va atornillando en tu corazón. Va de a poco, generando pequeñas dosis de alegrías… Y cuando te das cuenta, ya estás totalmente enamorado de ella ¿o es él?

Entonces…¿Magia? Sí, mucha.

Magia, es un concepto que evoca la sorpresa, la transformación y la emoción. Es hacer de una realidad, algo inexplicable. Es ver el Montevideo gris y, de repente, saturarte de color, emociones, murales, atardeceres, días soleados, árboles, parques, sonrisas y mates. Es entrar sin expectativas y salir de la fiesta hasta con cotillón.

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Una vez un amigo me dijo, ¿sabes qué es lo que más me gusta de Uruguay?

¿Qué?

El color.

***

¿Dónde está el conejo?

Daff, de Colour
Daff, de Colour por LPz Fer

Y entonces, ahí estaba Daff, trabajando bajo perfil en la primera boutique de finalización e intermedio digital en Uruguay.

El sombrero seleccionador, lo eligió. Y esto fue lo que pasó en la edición de #CMMagia:

Daff Schneydhertiene 10 años dedicándose a la supervisión de post producción, efectos visuales y corrección color de comerciales, cine y contenidos para TV.

¡Bienvenido! Toma un sticker, piensa en tres elementos -cosas, números,comida, personas-que juntos den un resultado mágico. Mi caso: harina de maiz, agua y sal (¡adivinen del resultado!)

Ahora, escoge una carta, observa. Vas a tener un encuentro mágico con otra persona, busca a alguien que tenga la misma pinta, conversa, conoce, movete… Y si tienes problemas para iniciar en la conversación, tienes algunos piques con preguntas de inicio en la pizarra.

Cafe Nómade y MVD Roasters nos acompañaron a despertar la mañana con un café Ethiopía y Sumatra, junto a las delicias coloridas de Santa, ¡no saben lo que fue el pan de remolacha con mini tortillas y ketchup de remolacha!

Parece que la búsqueda de personas con base en la figura de las cartas funcionó ¡Qué felicidad verlos conociéndose!

Comenzamos la inspiración y Daff, saca del sombrero su punteo correspondiente de lo que para él sería una jornada de trabajo que produzca un resultado increíble:

  1. MOTIVACIÓN en cada proyecto que hace.
  2. CAOS ¿Qué quiero transmitir? ¿Cuáles son los colores que voy a usar? ¿Cómo puedo hacer para que nuestro trabajo sea invisible a los ojos del espectador y se vea real?
  3. PERCEPCIÓN: La gente tiene que pirar en colores. Queremos que la gente sienta, que use los 5 sentidos,  que se emocione.
  4. ¡SORPRENDER! A veces estamos con mucha información visual y necesitamos crear algo distinto que sorprenda al espectador.
  5. GENERAR EMPATÍA a través de las sensaciones del color. Tratando de entender a las personas, conectarnos con ellas.
  6. ABANDONAR proyectos, retomarlos, terminarlos. A veces nos comprometemos tanto con los proyectos, que es difícil decir BASTA. Mantengamos el equilibrio.

El éxito de los proyectos está en los detalles.

Dejo el resumen de lo que fue la charla, realizado por Sofía Donner:

 

Y descubres que las mañanas creativas en Montevideo son eso: color, inspiración, creatividad, ganas de hacer, historias, encuentros y desencuentros.  

A las 10h, la jornada terminó con lindos aplausos y un par de preguntas.

A las 11h ya iba más de uno rumbo al trabajo inspirados, con una postal de Ecopy con la Ilustración de nuestro “Ilustrador de mundos, Dany Scharf” y con la energía de este Montevideo colorido que tanto se pide, y que nosotros pintamos dando nuestro granito de arena.

Un saludo a los asistentes fijos de CM, los infaltables… Ya ustedes saben quiénes son. Un saludo también a los nuevos, por venir. Y a quienes nunca han venido, pero ya les intriga :)

***

¿Nos vemos en la edición de Octubre? ¡Se viene #CMTransparencia!

¿Tienes registro? Puedes hacerlo acá. Es rapidito y no spameamos el mail :)

¿Y las fotos del evento? Las puedes ver todas acá.

Emigrar también implica “estar hospitalizado”

Esta vez no fui yo. Pero, lo viví de cerca con un gran amigo.

M., se sintió mal todos estos días, tenía el nervio ciatico inflamado y de un momento a otro, un nervio, paralizó su trabajo, su fin de semana, su en encuentros, su cuerpo, y lo tumbó en la cama.

Una semana de dolor intenso, de quejidos, gemidos, respiraciones, pastillas, ceño fruncido de rabia, de sábanas calentitas, de comida desparramada en la cama, vasos, platos, tabaco, humo.

Una semana de un cuerpo dolorido y muchos amigos que entre charla y charla, la única solución que veían para aliviarlo era la risa y un par de chismes.

Después de 8 días de dolor, M. va al hospital para revisión. Se le habían acabado los calmantes y debía resolver pronto. M., es extranjero, habla medio español, medio su idioma, su familia no está cerca, así que no tuvo “la sopita de mamá que todo lo alivia” ni la compañía de un familiar para apoyarlo. Fueron él, su nervio inflamado y su limitada capacidad de caminar.

***

Apenas me enteré que lo habían dejado internado, salí rápido hasta el lugar. Por suerte, este tipo de noticias corre rápido entre amigos, ni bien el había terminado de enviar el mensaje y ya unos cuantos amigos le hacían compañía.

Llegué y ahí estaba, con una sonrisa que le daba la vuelta a la cabeza, estaba contento porque al fin que no le dolía, el suero ya tenía calmantes y todo eso estaba entrando de una a la sangre.

A mitad de mi visita, lo trasladaron de hospital, y ahí estaba yo dando vueltas en una ambulancia, cagada de risa con M. y J., gozados.

“¿Cuántas veces tenemos la posibilidad de ir gozados en una ambulancia?”, pensé.

***

Ya van unos cuantos días que M., está internado. Es extranjero, le duele cada vez menos, sonríe cada vez más y come como un pozo sin fondo, su familia no está, él ni se inmuta “los únicos que deben estar en un hospital son los enfermos, aquí no permito que se quede nadie conmigo”. 

Hay varias postulaciones para quedarse acompañándolo, pero no quiere “hay muchas enfermeras lindas acá, ellas me ayudan a bañarme”, dice con picardía.

Su sentido del humor no pasa, traspasa. No me queda más que mirarlo y sonreír.

En mi ideal de emigrante, no tenía la hospitalización como una opción. Ahora sé que existe y que, si tienes amigos puedes llevar el tema con más tranquilidad.

El primer día que vi a M. sentado en la camilla, con una aguja en sus venas, drogas y enfermeras en medio de una habitación blanca y con olor a alcohol, me movió un montón de cosas ¿qué pasa con quienes están recién llegados a un país y les toca? ¿Qué pasa con la familia a distancia? ¿Qué pasa con la ayuda? ¿Qué pasa con nosotros cuando estamos solos en esas situaciones? ¿Qué pasa con “la sopita de mamá que todo lo alivia”, te la mandan por Skype?

Y entiendo que, enfermarse y estar hospitalizado, también le pasa a los inmigrantes.

Amor en Sampa

No sé si soy amor o me rodee tanto de él en São Paulo que me transformé en el.

El recordatorio es latente, está en casa, en las aceras, cabinas telefónicas, ómnibus, calles, muros, postes; en los abrazos que ves de lejos y en los que te dan a diario (o cada 3 días); en las lágrimas de la muchacha que estaba llorando en la plaza y en las tuyas cuando tienes el verbo “extrañar” en mayúscula; en el pão de queijo que te comes y en el pan que hice yo.

El amor.

Por supuesto que a veces te invaden otros sentimientos, pero apenas volteas a cualquier costado, recuerdas, amor. Ahí está. Escuchas los latidos, lo sientes, te sientes, ahí, del lado izquierdo en tu pecho. Tú. Amor.

São Paulo, ciudad de furia, ciudad de amor.

Polaroid CUBE
Beco do Batman, Vila Madalena -São Paulo

 

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¿Por qué viajo?

De nuevo, el taller Norte de Papel transformando. Y me respondo una de las cuestiones más importantes en esta etapa.

Porque me da miedo.

también alegría,

y tristeza,

y ansiedad

¡Y todo!

Viajo porque me sudan las manos de solo pensar en hacer la maleta,

porque la barriga se prensa y lo que eran mariposas pasan a ser rinocerontes furiosos,

porque antes de viajar, ya estoy viajando.

Viajo, porque los ojos se me ponen brillantes

me da nostalgia

de

dejar.

Me da miedo viajar,

pero mientras más miedo, más coraje.

Viajo, porque mis sentidos se despiertan

y la máquina de sensibilidad ante el mundo se prende a todo vapor.

Viajo, porque quiero escuchar otras lenguas,

y probrarlas también.

Viajo, porque me olvido del dolor de piernas que me da cuando voy sentada en el bus,

también me olvido que no puedo dormir sentada

y que extraño.

Viajo, porque tengo 25, porque tuve 24 y porque, pronto, tendré 26 y en 5 años tendré 30.

Viajo, porque a cada 100 metros veo algo nuevo

Y con cada paso puede haber un falso,

o un café increíble.

Viajo, porque mi corazón late más fuerte

y tengo uno dos, tres o mil amigos.

y un desconocido menos.

Viajo para ir y volver

para escapar y encontrarme

para ser yo y para ser otros.

Viajo,

porque

me

voy.

Y tú, ¿ya te preguntaste por qué viajas?

 

 

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